GUILLERMO NUNEZ ABOGADOS ASESORES FISCALES
 

PRIMERO ESTUDIAR, LUEGO DEBATIR

Miércoles, 26 de septiembre de 2018.

      Leo las intervenciones de distintos políticos canarios en el debate de la modificación de los aspectos económicos del REFC (Ley 19/1994, de 6 de julio) recientemente celebrado en la Comisión de Hacienda del Congreso de los Diputados, y es como para  echarse a llorar del nivel cultural y expresivo de los mismos. Es, en frase lapidaria acuñada por el mago canario, una muestra de auténtica “falta de ignorancia”. Cuando se aprobó en su día la Ley 19/1994, hay que reconocer que el “genio maquiavélico” de José Carlos Mauricio, que por algo se ganó el título de mejor orador parlamentario de las Cortes Generales por parte de los medios de comunicación, era un auténtico portento a la hora de fundamentar la necesidad de reconocer determinadas especialidades económico-fiscales para Canarias por parte del Estado. Pero claro, José Carlos Mauricio se había curtido previamente en la oposición al franquismo y a sus propios camaradas de partido ante determinados trances. De verbo fluido y manejando a la perfección los tiempos y los tonos, sus intervenciones denotaban la presencia de un pensamiento lógico y bien trabado capaz de convencer no ya a los ignorantes, sino a los más conspicuos y preparados representantes de la soberanía popular. Se podía estar plenamente en desacuerdo con sus razonamientos, pero había que admitir que sabía de lo que hablaba y que le asistían razones para su defensa. En otros términos, construía y emitía un discurso racional dirigido a convencer al contrario, y rara vez se limitaba a ofrecer argumentos genéricos al estilo de “Canarias es víctima del poder de Madrid” y estupideces similares. Se preocupaba de estudiar los temas objeto de debate y las razones en pro y en contra que pudieran suscitarse en el mismo. Sin duda, su paso al campo político nacionalista fue una dura pérdida para la izquierda política en Canarias, y a pesar de que él fuera uno de los principales protagonistas de su desarticulación, hay que reconocerle su arrojo y valentía a la hora de asumir planteamientos racionales procedentes de la derecha política en aras a defender el sistema democrático y el capitalismo en el plano económico, aunque en este último caso de tratara de un capitalismo  subvencionado de manera permanente por el poder político.

    

       Hoy, por el contrario, el nivel cultural de nuestros parlamentarios (en Canarias y en Madrid) es, para decirlo suavemente, bastante lamentable. Se trata de un fenómeno preocupante que no es exclusivo de nuestros políticos, sino que opera en otros muchos ámbitos de nuestra sociedad. Hay medios de comunicación que retransmiten debates que no son tales, pues muchos de sus intervinientes tienen el arrojo y el atrevimiento de opinar sobre cuestiones de las que o no saben nada, o tienen un conocimiento superficial que no supera el límite de las generalidades vacías de contenido, y que muchas veces se nutre incluso de manera externa con formas propias de programas como Sálvame,  Gran Hermano y otros de similares características. Por no leer, no leen absolutamente nada, o tal vez logren llegar, eso sí, con ímprobo esfuerzo,  a las abultadas secciones de deportes de los diarios nacionales y locales. 

    

    Se trata de un problema realmente grave para nuestra Democracia y, por extensión, para la existencia de auténticos ciudadanos libres capaces de conformar un criterio propio y crítico con respecto a la realidad en la que viven. Por eso, aunque ya esté alejado de mis responsabilidades docentes, no me cansaré nunca de defender que es el estudio y el consiguiente debate serio y riguroso sobre cualquier tema el que contribuye de verdad a contar con ciudadanos libres y sociedades abiertas.

    

      Se da la circunstancia, sin embargo, de que por vez primera, una fuerza política se ha autoexcluido de participar en el “consenso” con el resto de fuerzas políticas a la hora de aprobar el Informe de la Ponencia sobre la reforma de la Ley 19/1994. Es el caso de Unidos-Podemos. Su portavoz, Sra. Pita Cárdenes señaló que “La ciudadanía del archipiélago tiene que saber que el REF continuará siendo lo que ha sido hasta ahora, es decir, desde su nacimiento, como pacto colonial tras la conquista pasando por su reformulación como puerto franco en 1852 hasta alcanzar su aspecto actual en 1972, en pleno franquismo, ha sido una herramienta que continúa y continuará beneficiando a las mismas minorías que han manejado desgraciadamente el destino de las islas en estos últimos seis siglos.
 

       En este sentido –continúa la Sra. Diputada–, el Partido Popular, el Partido Socialista, Coalición Canaria y Nueva Canarias han demostrado, para nosotros de una manera diáfana, para quiénes gobiernan y a quiénes se deben como representantes. Por eso han llegado a un acuerdo con tanta facilidad para blindar los privilegios del poder económico en Canarias”. Sin duda, parece que este partido promete, pero mucho nos tememos que todo su discurso quede con el tiempo como lo que realmente es, pura palabrería supuestamente revolucionaria al estilo chavista.
    

    En cuanto a las intervenciones correspondientes a las fuerzas políticas del “consenso” (PP, PSOE, Cs, CC y NC), la más genial y graciosa de todas es la correspondiente al diputado Pedro Quevedo, de Nueva Canarias. La Presidencia le concede su tiempo de intervención  y este prácticamente lo agota sin decir nada sustancial, produciéndose el siguiente diálogo:

 

El señor PRESIDENTE: Señor Quevedo, perdone, lleva la mitad del tiempo consumido. Lo digo por información, ustedes se lo distribuyen como quieren.

 

La señora ORAMAS GONZÁLEZ-MORO: Que no me lo quiten a mí. 
 

El señor QUEVEDO ITURBE: No, no. ¡Qué voy a quitar! Cuando acabe, dígamelo. ¡Qué vamos a hacer! 

 

¿La mitad de los dos? ¿Llevo cinco minutos hablando? (Risas).

 

Pues es una pena no poder contar todas las cosas interesantes que les iba a decir. Por supuesto, nosotros vamos a apoyar, como no puede ser de otra manera, el informe de la ponencia, vamos a rechazar las enmiendas que han quedado vivas, y explicaremos los avances del REF otro día”. 

 

      Con relación al contenido del discurso de la diputada Oramas González-Moro, lo mejor habría sido que efectivamente su tiempo se le hubiera atribuido al diputado Pedro Quevedo, pues seguramente nos hubiéramos, al menos, reído un poco más. 

 

       Finalmente, el discurso de PP, PSOE, NC y Cs, es simplemente reiterativo o repetitivo en el sentido de que Canarias, por fin, ha visto reconocido por el Estado su derecho a un trato diferencial y no discriminatorio respecto al resto de los españoles. Vaya por Dios… 


 

Guillermo Núñez Pérez

 

 

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